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jueves, 20 de julio de 2017

" Y... PORQUE NO (5)"



        #yporqueno

                                                         " Y... porque no "

                                                                        5

Sus mentes volaban a aquel momento, reviviéndolo una y otra vez. Aquella noche a ella no le hizo falta leer, en su cabeza ya habían bastantes escenas para no aburrirse y sacar conclusiones, pues casi todo lo sucedido había sido nuevo. Para él la ducha de ese día fue muy placentera, ya sabía cómo era su cuerpo, como respondía y por lo poco que quedó en su boca al besarla, que sabor tenía su interior. Eso le ocasionaba un gran problema… Y era que la deseaba mucho más si cabe, quería poseerla de todas las formas posibles y hacerla gozar como nunca ningún hombre se lo hubiese hecho hasta el momento. Se atraían mucho, aunque a los dos les resultaba extraño ya que acababan de conocerse pero…y…porque no.

Llegó el jueves y allí estaban Blanca y Sandra, con su café matutino y las caladas profundas a sus respectivos cigarros. Ella le estaba contando su encuentro del martes, su amiga no perdía detalle. Pero cuando empezó a contarle lo del miércoles los ojos de ella se abrieron más de asombro, no se la imaginaba en esa situación aunque le gustaba que por una vez hubiese disfrutado de los placeres que nos brinda las casualidades. Cuando estaba llegando a la parte final alguien se acercó a la mesa con un, buenos días, como presentación. Era Pablo y llegaba puntual a la cita. En la cara de ella se dibujó una sonrisa y en la de Sandra, entre una sonrisa y asombro. Blanca enseguida se lo presentó a su amiga, sería la única manera de que reaccionara y se le quitara esa cara de lela que se le había quedado.
La conversación esa mañana fue amena para los tres, pues para ellos dos era un reencuentro agradable y deseoso. Para Sandra era disfrutar y recrear las vistas a cada minuto que pasaba. Llego la hora de marcharse cada uno a su trabajo, él hizo algo de tiempo a ver si se iba su amiga pues quería hablar con ella a solas  y quedar esta noche, ya que salía antes de su turno. Viendo que no se iba carraspeo un poco y Blanca al percatarse la separó aparte y le giño un ojo como señal de que le contaría luego y le dio dos besos para despedirse. Si no lo hacía así, no se iría nunca ya que se quedó prendada de él. Una vez se quedaron solos le pregunto si esa noche tenía algún plan y si podía invitarla a cenar. No dudo ni un segundo en responder que si, deseaba conocer y probar más de ese sexo adictivo que le había proporcionado. Después de concretar la hora y el lugar se despidieron.

Ya eran las nueve y media, Pablo estaba ya en la puerta del restaurante no quería entrar hasta que no llegase ella. Se acaba de encender el cigarro cuando apareció Blanca con un vestido corto y ajustado sin tirantes, dejando sus hombros al aire, la calada se le paró y le dio la tos. Estaba impresionante y su pelo suelto, le daba un aire más sexi. Sin dudarlo tiró el cigarro al suelo y después de pisarlo fue a recibirla con un beso apasionado, esa mujer le volvía loco. A ella le empezaron a sudar las manos, era verle y se ponía cardiaca, tenía que reconocer que ese hombre le ponía mucho. Una vez se recompusieron de ese beso, entraron al local. Una sabrosa y excitante cena les esperaba dentro.

Continuará...

© Geraldine Lumière

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